8 marzo, 2010
Quiero poder elegir
Llevo unas horas pensando que mis post últimamente no son demasiado optimistas.. De hecho, el otro día me dijo un amigo que si los lees todos juntos da la impresión que voy a -cito palabras textuales- quemar la alfombra del salón ¿o fue el sofá? .. No lo recuerdo bien, me impactó la palabra quemar… menos mal que añadió que los de mi marido son mucho más fuertes (¿incendiarios? añado yo).
No sé si es la racha que me ha tocado vivir o que, realmente, es que no soy la alegría de la huerta… No sé si es que vamos peridendo la alegría conforme vamos asumiendo responsabilidades, conforme van llegando los problemas o, simplemente según vas sumando años se va agriando el carácter… Mmmmmmm.. espero que no, la verdad.
Pues no voy a dejar que esto pase… Más cuando desde la semana pasada estoy más animada (hay que ver lo que hace contar con un trabajo nuevo) más útil y más ocupada… ¿más realizada? Hoy, día internacional de la mujer reflexiono sobre esto… No sé si el trabajo nos hace sentir más realizadas; desde luego creo que lo que nos hace sentir así es el poder contar con la libertad de elegir si se quiere trabajar fuera de casa, o dentro.. si se quiere media jornada o completa… Si queres centrar tu vida en la familia y contar con un trabajo compatible, o si se quiere una hacerlo en su vida profesional… LA CAPACIDAD DE ELEGIR ES LO QUE NOS HACE TREMENDAMENTE AFORTUNADAS Y REALIZADAS… ¿No estáis de acuerdo?
Noemí Rodríguez escribió,
8 marzo, 2010 a 13:40
Tienes toda la razón… aunque creo que hoy en día sólo los ricos tienen la oportunidad de poder elegir. Y eso de la media jornada o un trabajo compatible…me han dicho que existe, pero desde luego yo nunca la he visto….
Maria Jesus escribió,
8 marzo, 2010 a 17:16
Estoy de acuerdo con Noemí. En ritmo de vida que nos imponen hoy hace que, en la mayor parte de los casos, salir a trabajar no sea una opción sino una necesidad. La liberación de la mujer, casi siempre, ha resultado un mal negocio: tenemos nuestra independencia económica pero a cambio de cargar, no sólo con las obligaciones del hogar sino también con las del trabajo; de ser una super-woman trabajadora, una super-esposa, una super-ama de casa, una super-mama y no sé cuántas super más.
Diario de Puy escribió,
8 marzo, 2010 a 19:30
Chicas!
Estoy de acuerdo con vosotras… Lo triste es que no es posible elegir (en la mayoría de los casos)… Y se nos exige que seamos SUPERMUJERES…